martes, 2 de febrero de 2010

Consulte rápido si su hijo o hija tiene un angioma

Los hemangiomas infantiles aparecen habitualmente entre la segunda y cuarta semana tras el nacimiento aunque también se pueden ver desde el primer día. Al principio son pequeños pero pueden adquirir grandes dimensiones. Es muy difícil de saber qué hemangiomas van a experimentar un crecimiento exagerado y cuáles van a dar complicaciones. La clave del éxito en el tratamiento está en una actuación temprana. Muchas veces los pacientes llegan tarde al especialista y las opciones terapéuticas se reducen así como los resultados. Si la lesión es plana puede tratarse muchas veces con el láser. Si crece rápido o desfigura la cara puede requerir tratamiento farmacológico como corticoides o más recientemente con propranolol.

Los hemangiomas segmentales, aquellos que ocupan extensiones amplias de la cara o de una extremidad, requieren una particular atención ya que tiene más riesgo de complicaciones como la ulceración. Si se ulcera un hemangioma dejará invariablemente una cicatriz permanente que luego habrá que intentar mejorar tratándola con otros láseres o a veces con cirugía. ¡Hay que llegar antes! Desde la Unidad de Angiomas de la Clínica Ruber queremos compartir un artículo publicado sobre un caso de hemangioma segmental en una extremidad en la revista de Pediatría Rural y Extrahospitalaria. Todos nuestros esfuerzos van dirigidos a impartir formación tanto a los padres como a diferentes especialistas sobre estas lesiones vasculares, con el único deseo de conseguir los mejores resultados para estos niños. Nuestro objetivo es que a los 3 años, cuando empiecen el colegio, se les note el hemangioma o las secuelas que a veces dejan lo menos posible.




Si quiere leer el artículo del Dr. Sánchez-Carpintero sobre un caso clínico pinche aquí.